Descripción
Exquisito y único jarrón chino con balaustre, dinastía Qing, principios del siglo XX, circa 1900. Jarrón de esmalte cloisonné con motivos florales. Los motivos florales, en este caso peonías policromadas, flores de cerezo y flores de loto, se presentan sobre un cuerpo de bronce, creando un espacio decorativo dinámico, diverso y visualmente ligero. Esta hermosa ornamentación se despliega sobre un fondo geométrico que contrasta y enriquece el diseño general.
La boca del jarrón está enmarcada en un hermoso esmalte azul pavo real con una corona de estrellas policromada insertada. Toda la pieza está perfilada en bronce dorado. La base lleva una firma e inscripción ilegibles. Este tipo de jarrón es muy común tanto en el periodo Qing en China como en el periodo Ming en Japón. Se trata de piezas de colección, de gran atractivo estético, creadas mediante una técnica artística de esmaltado sobre metal con celdas, denominada cloisonné, muy apreciada en el mercado del arte y la decoración.
La técnica del esmaltado cloisonné tiene su origen en el siglo XII a. C., pero es durante la época bizantina que adquiere mayor desarrollo. Ya en los siglos XIII-XIV la técnica llega a China y de allí a Japón, donde tuvo su mayor auge en el siglo XIX especialmente gracias a las Exposiciones Universales. Su “época dorada” entre 1890 y 1910 constituyó un momento de gran difusión internacional de las piezas esmaltadas japonesas, shippo en japonés, reconocidas por su gran calidad y perfección técnica.
La Dinastía Qing (1644-1912) fue la última dinastía imperial de China, gobernada por los manchúes, un grupo étnico que se originó en el noreste de China. Esta dinastía desempeñó un papel fundamental en la historia de China, marcando un periodo de gran expansión territorial, intercambios culturales y también desafíos internos y externos que llevaron finalmente al fin del sistema imperial.






























