Descripción
Maravilloso sillón anglo indú, con un espectacular diseño típico del mobiliario y la artesanía realizada durante el periodo de colonialismo británico en la región de la India.
El sillón cuenta con un gran respaldo, tallado y decorado con motivos vegetales, como hojas y flores, una decoración que continua por los reposabrazos, la base y el friso de debajo del asiento y las patas, rematadas con volutas (probablemente herencia británica). Tradicionalmente, se creía que esta decoración simbolizaba la prosperidad y el bienestar del comprador.
La pieza está realizada con madera de padauk; la madera de padauk, o palo rojo, es originaria de África occidental central y tropical, desde Nigeria al este hasta Congo-Kinshasa y al sur hasta Angola. Se obtiene de un gran tipo de especies de Pterocarpus. Normalmente denominada narra o mukwa, la madera de padauk es un recurso valioso debido a su robustez, resistencia y estabilidad una vez trabajada. Su color rojizo es bastante distinguible, aunque se puede confundir con el palo de rosa. Su duramen es de un color naranja pálido o marrón rojizo intenso, pero su color se oscurece una vez la madera se corta y se expone a la luz. Con una veta generalmente recta, la textura del padauk africano es abierta y áspera, con un fino brillo natural. Es inmune a las termitas y otros insectos y es muy fácil de trabajar, por eso permite este tipo de tallas, incluso profusos calados.
El mobiliario anglo indio, es uno de los más curiosos y especiales del arte, debido a que une las técnicas y la destreza de artesanos indios con perfiles de muebles más “clásicos” y británicos, de manera que el resultado es una mezcla entre lo exótico y lo tradicional. Este tipo de mobiliario se dio en la región de la India entre finales del siglo XVIII y XIX.
La pieza cuenta con un asiento retapizado con estampado de Cachemira (Paisley) de la firma italiana Etro en tonos rojizos, estampado que también conecta con la influencia indú del sillón al estar inspirado en un diseño de piña india, llamada “buto” o “boteh”, siendo originario del siglo XI y representando la vida y la fertilidad.


























