Descripción
Único y espectacular jarrón de gran volumen, ornamentado con una rica escenografía de estilo Kachō fūgetsu (花鳥風月), concepto estético y filosófico japonés que significa literalmente «flor, pájaro, viento y luna» y se traduce como “las bellezas de la naturaleza”.
Destaca su viveza cromática, característica de la porcelana de Imari. Sello en la base en rojo hierro. La escenografía principal constituye una exuberante manifestación de la naturaleza oriental. El protagonismo ornamental lo recogen las grandes peonías en tonos ocres y naranja, símbolo de la realeza, y con significado implícito de prosperidad, honor y belleza en la cultura japonesa. Este importante y simbólico protagonismo estético se completa con ondulantes ramas de cerezo que sirven de apoyo para ruiseñores en un penetrante azul intenso. Toda la representación artística se complementa con pequeñas flores silvestres entre formaciones rocosas engalanadas con musgo que aportan la profundidad propia de la tradicional composición paisajística japonesa. El cuello del jarrón se enmarca en un intrincado motivo geométrico de perfiles dorados, cuya narrativa nos vincula con la tradicional opulencia característica de estas piezas en la época Meiji.
La porcelana de Imari es el nombre occidental que se le ha dado a los productos de porcelana hechos en el pueblo de Arita (Saga), Japón. Concretamente Imari es la ciudad vecina en donde se exporta la porcelana al extranjero por su puerto. Arita como centro alfarero tiene sus orígenes en el siglo XVIII, cuando se descubrió un depósito de caolín. Desde entonces, se produjo una porcelana con fuerte influencia china, pues antes del descubrimiento, toda la cerámica que existía en Japón era importada de China y Corea. Gracias a su elevada exportación, los diseños de la porcelana de Imari fueron decisivos en el proceso de orientalización de la cerámica europea, en los centros de producción de porcelana de Meissen y Vincennes. Tras la era Meiji la porcelana de Imari sufrió un proceso de industrialización y su producción se mantiene en la actualidad.
Se exhibe sobre un gran basamento de perfil hexagonal con alma de metal, forrado en paneles de madera preciosa finamente tallados y enmarcados por grecas de motivos florales y vegetales sobre una base dorada. Soportado por cuatro patas de garra de león en bronce.
FUKAGAWA es una de las más prestigiosas manufacturas de porcelana de la región de Arita. Su origen se asienta sobre un importante linaje familiar cuyo inicio se remonta a 1650. Hacia 1875, Fukagawa VIII fusionó la tradición centenaria de la cerámica de Arita con la innovación técnica de finales del siglo XIX. Un gran número de piezas se exportaron a través de la Compañía de Las Indias Orientales.
Sus monumentales jarrones decorados con audaces composiciones sobre una blanca y traslúcida porcelana, y el uso de un vivo azul cobalto bajo cubierta, la llevaron a conseguir la Medalla de Oro en La Exposición Universal de París en 1900. En 1910 se convirtió en la proveedora oficial de la Casa Imperial de Japón, vigente en la actualidad. Su sello en la base siempre simboliza el monte Fuji sobre un río.
Se trata, sin duda, de una masterpiece de carácter museístico, destinada a la exportación, de extraordinaria calidad y belleza.





























