Descripción
En este óleo sobre lienzo el artista presenta un paisaje del campo manchego en invierno. Se pueden observar las viñas, que aún no han brotado, cubiertas por rápidos trazos que, más que representar la nieve o la niebla, trasmiten al espectador de manera muy moderna la sensación de frío y de aridez del campo en este momento del año. En medio de la composición llama la atención una caseta blanca, haciéndonos notar la maestría con la que el artista utiliza los contrastes cromáticos, con los brillantes blancos y los oscuros tonos tierra. La atmósfera de este cuadro se completa con los tonos azules, que se extienden del cielo a la tierra, haciendo flotar algunas de las viñas. Los postes de la luz se erigen en medio de este paisaje como un recordatorio del progreso, otro contraste introducido por el autor.
En el reverso de este cuadro podemos encontrar el nombre de la obra y la fecha (“La Mancha”, 1974), y la firma del autor, sin identificar.

























