Descripción
Excelente óleo sobre lienzo en el que se representa un paisaje natural, la ribera de un río y el reflejo sobre este de la vegetación, obra de Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo, hombre con una notable formación cultural, en especial en el ámbito de las artes y conocido principalmente por su labor como fotógrafo. Sin embargo, en su faceta como pintor, Cánovas del Castillo adoptó el seudónimo «Vascano» para firmar la mayoría de sus obras. La obra destaca por cómo, a pesar del cielo cubierto, la luz se filtra hacia el paisaje, creando una atmósfera evocadora y de gran realismo. El gran marco ornamentado resalta la importancia de la obra.
Antonio Cánovas del Castillo Vallejo (Madrid, 1862 – 1933)
Su tío fue el homónimo Antonio Cánovas del Castillo, destacado político en el panorama español del siglo XIX. Orgulloso de su trabajo, defendía que la fotografía se equiparaba a las obras pictóricas, en cuanto a que ambas deleitan y excitan. Además de dedicarse a la fotografía estudió Artes y Letras. Licenciado en Derecho, practicó con el pintor Carlos de Haes firmando sus obras bajo el pseudónimo de “Vascano”, como en “Una noche en el mar” de 1888, propiedad del Museo Nacional del Prado, actualmente depositada en otra institución.
Se estrenó como fotógrafo profesional en 1899 participando en un concurso organizado por la revista “La Ilustración Española y Americana”, con contenido de fotografía y grabado. Allí estrenó “Los esparteros”, y para el año siguiente varias fotografías suyas viajaron a la Exposición Universal de París. Ya en 1901 obtiene el galardón de honor en el primer certamen fotográfico de la Sociedad Fotográfica de Madrid.
En 1904 estableció su Galería Kaulak en el número 4 de la Calle Alcalá. Firmaba sus obras con otro sobrenombre, Dalton Kalulak. Allí retrató a las clases altas de la sociedad española y a la monarquía. Empleó la maquinaria más moderna del momento para trabajar tanto dentro como fuera del estudio, y así lo anunciaba. Dirigió la revista “La fotografía” durante su existencia, desde 1901 hasta 1913. Realizó en su estudio una muestra de retratos femeninos y de hombres relacionados con la política del momento, como el escritor Benito Pérez Galdós, Santiago Ramón y Cajal, Antonio Maura o Eduardo Dato. Fue todo un acontecimiento en Madrid.
El 28 de enero de 1906 presentó una conferencia titulada “Transformaciones de la fotografía” en el Ateneo madrileño. En ella realizó un recorrido a través de sus conocimientos fotográficos según lo aprendido en sus viajes por diversos países. En 1918 se le condecoró con la Real Orden de Isabel la Católica. En 1930 un repentino incendio destruye su estudio, que también era su hogar en ese momento. Falleció tres años más tarde, el 15 de septiembre de 1933.






























