Descripción
Exquisita talla de san Antonio de Padua, siglo XVIII. De extraordinaria factura, la iconografía corresponde a la habitual en este santo. Se le representa como un fraile joven que tiene en brazos al Niño Jesús, a menudo con un lirio en la otra mano. En este caso, dedica las dos manos a sostener al Niño que, a su vez, le toca delicadamente la cara al santo. El lirio representa su pureza y la lucha contra el mal. El Niño Jesús recuerda la visión que tuvo en Camposampiero, en la que fue testigo de una aparición del Niño, a quien sostuvo en sus brazos. Expresa además su apego a la humanidad de Cristo y su intimidad con Dios. La juventud del santo hace referencia al personaje ideal, puro, bueno, que acoge a todos. El hábito franciscano recuerda su pertenencia a la Orden Franciscana.
Antonio de Padua o Antonio de Lisboa, nacido como Fernando Martins de Bulhões (Lisboa, 15 de agosto de 1195 – Padua, 13 de junio de 1231) fue un sacerdote católico portugués y miembro de la Orden de los Frailes Menores venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo. Nació y se crio en el seno de una familia acomodada de Lisboa, y murió en Padua, Italia. Destacado por sus contemporáneos por su poderosa predicación, su profundo conocimiento de las Escrituras y su amor y devoción inquebrantables por los pobres y los enfermos, fue uno de los santos más rápidamente canonizados de la historia de la Iglesia, solo superado por san Pedro Mártir de Verona, pues fue canonizado en menos de un año tras su muerte. Fue proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XII el 16 de enero de 1946. Es uno de los santos católicos más populares y su culto se encuentra extendido universalmente. Su festividad se celebra el 13 de junio. León XII lo llamó “el santo de todo el mundo” porque por todas partes se puede encontrar su imagen y devoción. Es patrón de los pobres, viajeros, albañiles, panaderos…

































