Descripción
Elegante y original juego de cuatro bolas o esferas de vidrio eglomizado, color azul índigo, finales del siglo XIX, Francia. Disponen de pieza metálica para colgar. El eglomizado es un término de origen francés que alude a una técnica para decorar vidrio en la cual una imagen pintada, dibujada o brillante es ejecutada en la parte inferior del vidrio y rodeada con una lámina metálica, habitualmente oro o plata. Posteriormente se protege con otra capa de vidrio o barniz. En este caso, se genera un llamativo efecto de espejo en color azul índigo o añil, un color profundo e intenso que se sitúa entre el azul y el violeta en el espectro visible. Históricamente, se obtenía de plantas como la Indigofera tinctoria y ha sido valorado desde la antigüedad por su durabilidad y riqueza, llegando a ser llamado el «rey de las tintas». Es un tono oscuro y frío que contiene matices de magenta.
La técnica del verre églomisé se utilizaba ya en la Alejandría del siglo III a.C., así como durante la época romana. El nombre de esta técnica deriva del decorador y comerciante de arte francés del siglo XVIII Jean-Baptiste Glomy, quien fue responsable de su renacimiento.
Durante el neoclasicismo fue habitual realizar placas de vidrio eglomizado sobre madera para decorar muebles y, en Italia, entre los siglos XIII y XVI, se ornamentaban de esta manera una gran cantidad de relicarios y altares portátiles. Con el tiempo se ha llegado a utilizar para describir casi cualquier proceso que involucre vidrio retropintado y dorado. Ha aparecido en pinturas, muebles, vasos, esferas de reloj, recipientes e, incluso, joyas. Más recientemente, la técnica fue explorada por el grupo de artistas Blue Rider en la década de 1920. De hecho, artistas como Kandinsky, Marc, Klee y Gabriele Münter produjeron pinturas en vidrio.


























