Descripción
Maravillosa mesa de repostero o pâtisserie table con estructura de hierro forjado a mano y un gran sobre de mármol de Carrara. El mármol de Carrara es uno de los mármoles más utilizado a lo largo de la Historia del Arte. Presenta un distintivo color blanco con múltiples vetas grises, que se caracteriza por su durabilidad y elegancia. Con él se han realizado algunas obras muy significativas, como el Panteón de Agripa o “La Piedad” y “David” de Miguel Ángel.
La zona más especial de la pieza es la parte inferior, pues su estructura está realizada con hierro forjado. Consta de un faldón con volutas y hojas de acanto, un friso con cierta influencia de los motivos góticos. Destaca a su vez, en las cuatro esquinas, una especie de flor abierta con un capullo circular, que se podría relacionar con motivos de la vid. De este friso salen cuatro patas de hierro curvadas, unidas por delgadas barras transversales y decoradas a su vez por una serie de medallones y decoraciones realizadas con bronce que hacen destacar aún más las patas. Hay un gran contraste entre la gran superficie de mármol gris, y las patas oscuras, de aspecto ligero y clásico.
Este tipo de mesas pâtisserie se utilizaban para mostrar los deliciosos dulces en los escaparates de las pastelerías, por lo que su diseño era muy significativo. Una pieza ideal para usarla como consola o mesita auxiliar, con mucho carácter y un toque único.
Toda esta decoración se relaciona con las características del estilo Napoleón III, definido por el eclecticismo y el historicismo. Estrictamente, el Segundo Imperio fue proclamado en 1852 y terminó en 1870, dirigido por Luis Napoleón Bonaparte como emperador de los franceses, sin embargo en el sentido artístico se extiende unos años más. Aunque se inspira en los estilos del pasado, empezando por la Antigüedad Clásica, el Renacimiento, incluso en el Luis XVI, la característica más representativa del estilo es la suntuosidad y ostentación, aspirando siempre a mostrar la riqueza y opulencia. Durante este periodo se mezclaron diversas técnicas tradicionales con otras más innovadoras. Se volvió a mirar a los estilos del pasado, propiciado en parte por la corriente romántica y por las teorías desarrolladas por el arquitecto y restaurador Violelt-le-Duc, quien tenía cierto afán por la arquitectura medieval.

























