Descripción
Excepcional arcón o cofre japonés de tapa abovedada, elaborado en la década de 1920 durante la Era Taisho, decorado en laca urushi-e con motivos de flores de loto.
Tradicionalmente este tipo de arcones o baúles de viaje se denominan hasami-bako, destinados a ser utilizados para el transporte de objetos y vestiduras personales. La pieza está ejecutada en madera tratada con la técnica de la laca urushi en un tono negro sobre el que se despliega el motivo del loto (hasu) con hojas en tonos dorados, cobrizos y ocres, entre las que emergen flores en rosa y blanco. En la iconografía japonesa el loto es un símbolo de pureza, espiritualidad y renacimiento. El mueble conserva su cierre frontal metálico original mediante pasador, además de dos asas laterales para su fácil transporte. El interior exibe una madera pulida de color rojizo.
La Era Taisho fue una época de apertura cultural caracterizada por la incipiente mezcla de los estilos tradicionales artísticos nipones con una nueva sensibilidad estética influenciada por Occidente. Este arcón es una pieza de exquisita factura, un artículo de colección ideal para aportar sofisticación oriental y belleza a cualquier ambiente decorativo.
Más sobre el urushi-e
El urushi-e, conocido en Occidente como lacado japonés urushi, surge, en realidad, lejos de Japón. Tiene su origen, como otras muchas técnicas artísticas niponas, en el antiguo Imperio chino. El nacimiento de esta práctica se remonta al siglo VII d.C. Su plasticidad y espectaculares acabados causaron furor y su empleo se extendió rápidamente por toda Asia. Cuando los europeos la descubrieron cayeron presa del influjo asiático y la corriente orientalista recorrió las cortes más influyentes. Tras décadas en desuso y quedar relegada a las vitrinas de los museos de artes decorativas, esta técnica ancestral vuelve con fuerzas renovadas. Además, el proceso de lacado es muy meticuloso, lento y complejo, lo cual hace de ellos objetos realmente valiosos.
























