Descripción
Espectacular lámpara de techo modernista, en bronce dorado y alabastro, de principios del siglo XX. Esta elegante lámpara cuelga de tres cuerdas doradas, que sostienen una estructura circular en la que se encaja la pieza central de alabastro. De ella salen tres brazos con luz, además de los tres puntos de luz del interior, aunque solo uno funcional. A diferencia del mármol, el alabastro es una piedra compacta de grano fino; es suave, translúcido y ligero, lo que lo convierte en el material ideal para esculturas y lámparas refinadas, como en este caso, pues permite el paso de la luz. Resulta una lámpara muy decorativa, gracias a la combinación de los materiales, muy propia del modernismo.
El Modernismo, conocido en Francia y Bélgica como Art Nouveau, es el concepto con el que se designa a una corriente de renovación artística que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y principios del XX. Su intención principal fue crear un arte joven y nuevo, más libre y moderno, una ruptura con el academicismo imperante en la época. Para ello, se basaba en la inspiración en la naturaleza, pero incorporando también las novedades aportadas por la Revolución Industrial, especialmente los nuevos materiales y técnicas (acero, cristal…). Todo ello queda resumido con una afirmación que podría ser entendida como el lema del movimiento; la conciencia de que “el futuro ya ha comenzado”.
El Art Nouveau afectó a todas las artes, pues no solo es representativo en pintura o arquitectura, sino también en el diseño de mobiliario, rejería, joyería… Y, aunque se puede rastrear por prácticamente toda Europa, no afectó por igual a todos los países. En cada región se pueden apreciar diferencias. Sin embargo, las características unánimes son la profusión de la línea curvada y la asimetría, la tendencia a la estilización…
































