Descripción
Espléndido pasador con perfil o silueta en forma de lazo, de inspiración en la joyería tribal Kuchi afgana, realizado con metal de acabado brillante, y decorado con finos patrones grabados. Se trata de un adorno tradicional multifuncional de metal labrado, que suele utilizarse como pasador para el cabello, broche o colgante. La placa rectangular de metal presenta grabados lineales precisos y pequeños círculos concéntricos moldeados a mano y repujados.
En la parte central cuenta con tres pequeños cabujones facetados de vidrio coloreado en rojo, que simulan rubíes y aportan cierto encanto, color y brillo. La pieza se remata en la parte inferior con trece pequeños cascabeles que cuelgan, conocidos como gungroos. En la cultura Kuchi, el tintineo y el sonido rítmico que producen al moverse sirven para ahuyentar las malas energías y celebrar el movimiento. En la parte trasera tiene un sencillo cierre en forma de clip.
Es un pasador que se inspira en la joyería tradicional de las mujeres Kuchi, realizada con aleaciones de plata, latón o cobre, siempre con un acabado plateado y con decoraciones de pequeñas piedras o vidrios de colores. Además, como es habitual en la joyería de la zona de Oriente Próximo, estas piezas siempre tienen elementos que cuelgan, como monedas, cascabeles o pequeñas cuentas, que aportan movimiento y sonido.
























