Descripción
Exquisita mesa de comedor, fabricada en el taller de los reconocidos ebanistas J. & J. W. Meeks de Nueva York, activos durante gran parte del siglo XIX. La pieza presenta un elegante acabado en caoba pulida, con un característico brillo que resalta la veta natural de la madera. El sobre o tablero, de forma cuadrada, cuenta con una división central que indica su mecanismo de extensión mediante manivela, un sistema característico de la firma que permitía ampliar la superficie de la mesa de manera práctica y sofisticada. Un fino y discreto faldón recorre la mesa y recoge así el espacio en el que se oculta la extensión. Las patas cabriolé rematan en pies redondeados, aportando un aire de inspiración Queen Anne o Chippendale. Pequeñas ruedas en las patas que facilitan su movilidad.
Este tipo de mesas no solo cumplía una función práctica para reuniones familiares y sociales, sino que también reflejaba el estatus y gusto por el mobiliario de calidad de la alta sociedad neoyorquina de mediados del siglo XIX.
Placa identificativa del taller de esta exclusiva manufactura americana, cuyas obras han sido objeto de subastas internacionales. Algunas de sus piezas se pueden observar hoy en día en museos de todo el mundo, incluyendo el Instituto de Arte de Chicago, el Museo Colón y la Colección Histórica de Nueva Orleans, entre otros.
John y Joseph W. Meeks de Nueva York fue una firma de calidad activa entre 1797 y 1869. Debido a las políticas proteccionistas aprobadas por el Congreso y la Guerra de 1812, el Sur fue separado de las importaciones europeas, lo que resultó en que la creciente demanda de bienes de calidad europeos provenga del Norte. Estas necesidades fueron reconocidas por Meeks. La mayoría de los fabricantes de muebles de Nueva York simplemente estaban enviando sus productos, pero Meeks optó por hacer viajes cortos entregando personalmente sus bienes a esos clientes en el Sur.



























