Descripción
Excepcional pareja de cuencos o cestillos de rejilla en porcelana china destinada a la exportación. Cada cuenco cuenta con su plato, también con el borde calado. En el centro se exhibe un ramo floral clásico pintado a mano con finos trazos en azul cobalto, color característico en la ornamentación de piezas de porcelana chinas. Alrededor del ramo central hay una orla circular festoneada con pequeños motivos florales repetitivos. Los bordes interiores y el ala calada presentan finas guirnaldas y cenefas de hojas que enmarcan la rejilla.
La Compañía Británica de las Indias Orientales (1599-1874)
La Compañía Británica de las Indias Orientales fue fundada en 1599 por empresarios ingleses para comerciar con las Indias Orientales, rompiendo el monopolio neerlandés del comercio de especias. En 1600, recibió una Carta Real de la reina Isabel I que le otorgó el monopolio comercial con esa región por 15 años.
Con el tiempo, se transformó en una sociedad anónima dominada por comerciantes ricos y aristócratas, y aunque el gobierno británico no tenía acciones, sí ejercía control indirecto. La empresa llegó a manejar la mitad del comercio mundial, especialmente de productos como algodón, té, seda, opio y sal.
En 1702, se fusionó con una compañía rival y se convirtió en una gran potencia comercial y territorial en la India, con ejército propio y funciones gubernamentales. Su dominio efectivo en India comenzó en 1757 y terminó en 1858, cuando, tras una rebelión, la Corona británica tomó el control directo mediante la Government of India Act. Finalmente, debido a problemas financieros y cambios políticos, la Compañía fue disuelta en 1874, y sus funciones fueron absorbidas por el gobierno británico.
Se creó, fundamentalmente, para comerciar con las Indias Orientales, especialmente India y China. Comercializaba con productos como especias, té, seda, algodón, sal, opio… Llegó a controlar ciertos territorios en la India, actuando como una especie de gobierno privado, con sus propios ejércitos, leyes y sistema administrativo, lo que le permitió jugar un papel clave en la expansión del Imperio británico en Asia.
Aunque su principal función no era artística, la Compañía tuvo un impacto importante en el arte, principalmente de forma indirecta, pues patrocinó obras de arte, fomentó la fusión entre técnicas europeas y estilos orientales y favoreció la exportación de arte, textiles y objetos exóticos que influyeron en la moda y el diseño europeo de la época.





























