Descripción
Excelente óleo sobre tabla titulado “El Poeta”, realizado por la pintora española Carlota Cuesta. Representa en primer plano a un hombre, el cual mantiene una actitud relajada o meditativa, quien se encuentra sedente sobre las raíces de los árboles. Estos forman el fondo de la obra, la pintora los ubica en dos líneas diagonales que conforman dos líneas hacia el punto de fuga. En la obra destacan los tonos marrones en los árboles, los verdes en el suelo del paisaje y tonos grises para conformar al hombre, todos ellos tonos apagados o poco saturados que generan un ambiente o atmósfera fría y enigmática. El trazo es claro y el dibujo está muy bien definido.
En el reverso de la obra se encuentran diferentes manuscritos de la pintura, por un lado se encuentran los dos posibles títulos de la pintura, “El Poeta” y “Nadador en tierra, pensándose”, bajo ello aparecen las dimensiones de la tabla y la firma. En la parte inferior del reverso se encuentra una dedicatoria a Rosa Chacel, de nuevo firmada y fechada por la artista. En el anverso, en la esquina inferior izquierda, la artista firma la obra.
Carlota Cuesta es una importante pintora madrileña, desde sus inicios ha estado relacionada con el mundo del arte, ya que es nieta del fotógrafo Amador Cuesta, hija del dibujante Ismael Cuesta, y ahijada del pintor y director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma, Joaquín Valverde; quien además, mantendrá una fuerte amistad con Timoteo Pérez Rubio y Rosa Chacel, al igual que Carlota.
Comenzará su formación en la Escuela de Artes y Oficios, posteriormente en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Durante los años posteriores participará en diversas exposiciones, como Las Mujeres en el Arte Español (1984) y Las Mujeres en el Arte Actual (1985) y a nivel internacional en México. También cuenta con su participación en ARCO y la Feria Internacional de Arte en Niza, donde consiguió el primer premio Chaire Goya. Además, muchas de sus obras se encuentran expuestas en diversos museos y colecciones, como el Museo de Bellas Artes de San Fernando o el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.
Esta obra corresponde a su primera etapa pictórica, entre 1974 y 1978, con títulos como Barcas tierra adentro y Desdoblamientos, presenta unas características comunes en muchas de sus pinturas, como figuras de ancianos o atemporales, con rostros de ojos vacíos, como si mirasen hacia dentro para buscar la verdad o callarla.
Se trata de una obra muy especial por su exclusividad y procedencia, pues procede de la colección de la herencia de la pareja de artistas Timoteo Pérez Rubio y Rosa Chacel.























