Descripción
Obra de ambientación única, sombría y abrumadora. Recuerda a la estela dejada por el gran Giorgio De Chirico (1888-1978), máximo representante de la scuola metafísica. A la vez inspira paz y reposo. La presente obra de Andrés Segovia evoca directamente a la gran obra de “El enigma de una tarde de otoño” creada en Florencia en 1910 por De Chirico; dicha obra es considerada como el inicio de este movimiento volcado en el pensamiento filosófico metafísico muy unido a las reflexiones de grandes filósofos como Nietzsche y Schopenhauer.
El paisaje dialoga con la estética urbana, tamizada por un filtro de corte futurista. La obra se divide verticalmente en dos estados: uno con claridad como si de un atardecer frío se tratara, que marca la profundidad con el suelo en damero. El estudio del horizonte simulado es impecable pero irreal, pues no existe ningún elemento que aluda a la materia real.
Para romper la planitud de la parte superior, el artista opta por una superposición de formas geométricas, donde, en el interior de cada una de ellas ha realizado un finísimo estudio cromático a través de pequeños rodillos. Se observa una sutil nube difuminada paralela a la línea del horizonte. En el centro de la composición también se observan pequeños destellos de luz en un tono amarillo y verde. Gran fuerza estética de lectura simbolista metafísica con un toque futurista.
Andrés Segovia (1929–1996)
Andrés Segovia es hijo del famoso guitarrista Andrés Segovia Portillo (1893-1987) y su primera esposa, Adelaida del Gabucio. Artista plástico argentino-español, inició su formación artística en Buenos Aires, antes de trasladarse a Europa para consolidar su carrera. A principios de los años 50 se instaló en París, donde se integró en los círculos artísticos de la Escuela de París y recibió influencias del existencialismo y el realismo de la posguerra. Desarrolló una carrera internacional marcada por su herencia cultural mixta y su evolución estilística hacia el surrealismo y la abstracción geométrica.
A través de su expresión pictórica consiguió encabezar numerosas exposiciones personales y colectivas en los círculos de la vanguardia europea. Su obra se expone en numerosos museos a nivel mundial, como el MOCA de Los Ángeles o el Museo de Arte Contemporáneo de Düsseldorf. Realizó numerosas muestras en ciudades como París, Ginebra y Nueva York. En 1986, sus trabajos ya participaban en importantes subastas internacionales. A lo largo de su carrera, su trabajo fue coleccionado por figuras notables como Humphrey Bogart y Lauren Bacall.































