Descripción
Maravillosa Cruz de Jerusalén o vía crucis elaborada con alma de madera de olivo y ornamentada con piezas de nácar tallado de finales del siglo XIX en la que se puede apreciar en su centro a Cristo crucificado. A su alrededor, los cuatro evangelistas, Mateo, Marcos, Lucas y Juan, señalando también los puntos cardinales de expansión del cristianismo. En la mitad inferior, la Verónica y, bajo ella, en la base, la virgen María, mientras que en la parte posterior se observan las representaciones de las catorce estaciones del Vía Crucis. Las placas de nácar muestran finos patrones decorativos, tanto en los adornos exteriores como en la propia cruz, muestra del lujo y detalle de la talla.
La tradición de las cruces de Jerusalén de nácar es una antigua artesanía, especialmente de los franciscanos en Tierra Santa, que data de hace siglos, ya desde el siglo XIV. Eran elaboradas con madera de olivo e incrustaciones de madreperla (nácar), un material precioso, siendo traídas por peregrinos como recuerdo de fe. Históricamente, estas cruces eran los recuerdos más preciados que los peregrinos traían de su visita a los Santos Lugares, marcando una conexión espiritual con la pasión de Cristo. Actualmente siguen siendo un símbolo de devoción, protección y conexión con la fe cristiana, valoradas tanto por su belleza como por su profundo significado histórico-religioso.
Las cruces decoradas de Jerusalén, como en esta pieza, suelen representar las catorce estaciones tradicionales del Vía Crucis, simbolizando el camino de Jesús a la crucifixión, como es la figura de La Verónica que limpia el rostro de Jesús en la estación 6, o la presencia de la virgen de la estación 4, donde Jesús ve a su madre. En la parte posterior de la cruz aparece la representación de las catorce estaciones, Jesús condenado a muerte, Jesús cargando con la cruz, la primera caída de Jesús, el encuentro de Jesús y su madre María, Simón el Cirineo ayudando a Jesús a llevar la cruz, La Verónica limpiando el rostro de Jesús, la segunda caída de jesús, Jesús consolando a las mujeres de Jerusalén, la tercera caída de Jesús, Jesús siendo despojado de sus vestiduras, Jesús clavado en la cruz, la muerte de Jesús en la cruz, el descenso de Jesús de la cruz y puesto en brazos de su madre, y Jesús puesto en el sepulcro.




























