Descripción
Excepcional collar de jade blanco, con un gran citrino central, oro blanco de 18k y tres diamantes. El collar se compone de 34 piezas o cuentas de jade blanco, todas ellas facetadas, que rematan en un gran citrino central, de talla ovalada e igualmente facetado, engastado en 4 garras. La talla oval es, en esencia, la versión alargada del corte brillante. Es una talla uniforme y simétrica, llena de pequeñas facetas que hacen reflejar la luz como si emanara de la propia piedra. Además de su significado como piedra de abundancia, el citrino se asocia con la claridad mental, la creatividad y la confianza. Se dice que estimula la mente y ayuda a tomar decisiones importantes.
Tanto el cierre, de forma esférica, como el broche del que cuelga el citrino son de oro blanco de 18k, con contraste. Tres pequeños brillantes embutidos ornamentan el pequeño colgante.
El jade blanco es el tipo de jade más apreciado en joyería. Es una piedra apreciada por su blancura y sus propiedades curativas. Posee características únicas y propiedades químicas distintivas, lo que lo convierte en un mineral muy apreciado. Está compuesto por átomos de sodio, aluminio y silicio, formando una estructura cristalina única. En la escala de dureza mineral de Mohs tiene una puntuación de entre 6,5 y 7, esta dureza le hace resistente a los arañazos y adecuada para el uso diario.
Esta fabulosa piedra, de deslumbrante pureza, está llena de leyendas, mitos e historias, especialmente en la cultura china. De hecho, una leyenda popular cuenta la historia de un conejo de jade que vive en la luna, simbolizando la pureza y la inmortalidad. Por ello, se asocia con Chang’e, la diosa lunar. El Emperador de Jade es una figura igualmente importante. A menudo considerado el gobernante del cielo, se dice que tiene el poder de transformar a los mortales en dioses y se le suele representar sosteniendo una piedra de jade blanco, símbolo de su poder y sabiduría. El jade blanco ocupa un lugar especial en la cultura china como símbolo de virtud, belleza e inmortalidad.
Las excavaciones arqueológicas han revelado que los primeros usos del jade blanco datan de hace 100.000 años, principalmente en la fabricación de herramientas. Los principales yacimientos se encuentran en China, Birmania, Canadá, Rusia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Guatemala.
Tanto si se lleva como pieza destacada en un evento formal o como recordatorio diario de un gusto refinado, este collar atraerá todas las miradas con su belleza y brillo incomparables.






























