Descripción
Extraordinario óleo sobre lienzo de principios del siglo XIX, Escuela Andaluza. Se representa la Virgen de Belén. La iconografía de la Virgen de Belén es una de las representaciones dentro de las Vírgenes de Ternura, que penetra con gran fuerza en la plástica mariana durante el Gótico debido al naturalismo de raíz franciscana, que buscaba mostrar una relación normal entre una madre y un hijo, huyendo así de representar a María como el trono de Jesús. Se potencia entonces una actitud amorosa, como en este caso, donde la Virgen abraza al Niño, y éste le acaricia su cara.
En esta pintura, por tanto, aparecen ambos coronados y mirando dulcemente al espectador, sobre un fondo oscuro y neutro. Se observa un predominio del dibujo, que delimita y perfila las formas. Los colores se han aplicado de manera convencional, pero el sombreado en los volúmenes es extraordinario. Destaca el detallismo de las coronas y de las joyas que portan. Marco en madera tallada y dorada que exalta la belleza de la obra.
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