Descripción
Exquisito broche de plata de ley 925, datado a principios del siglo XX. Consta de tres semiesferas de filigrana dispuestas en eje horizontal, articuladas mediante pequeños engarces. La pieza central, de mayor tamaño, queda flanqueada por dos volúmenes menores, generando un conjunto armónico.
Las semiesferas presentan un delicado trabajo de filigrana charra, formado por finísimos hilos de plata. En la parte superior de cada volumen destaca una pequeña estrella en relieve. La superficie conserva una pátina natural fruto de su antigüedad. El reverso incorpora un cierre tipo imperdible, discreto y funcional.
El origen de la filigrana
La filigrana es una técnica histórica de orfebrería muy utilizada en joyería artesanal. Consiste en rellenar espacios con finos hilos de plata y oro que se entrelazan para crear patrones y formar diseños huecos o un patrón similar al encaje.
La filigrana era una técnica de orfebrería utilizada en las civilizaciones antiguas. Los griegos, egipcios y etruscos la utilizaban para trabajar el oro y la plata. Los bizantinos perfeccionaron la técnica y crearon el conocido cloisonné o lustre bizantino. También se utilizaba en China e India para crear elementos decorativos. En la América precolombina, la orfebrería estaba muy extendida.
La filigrana de plata fue practicada por los árabes en España durante la Edad Media. Se extendió por toda la Península Ibérica y llegó a las colonias españolas en América.
En España, la filigrana ha seguido formando parte de la tradición joyera, especialmente en el sur, donde aún se pueden encontrar numerosos talleres de artesanos especializados en esta técnica; así como en las tradiciones folclóricas regionales para complementar la vestimenta tradicional y representativa de una región, como es el caso del folclore charro de Salamanca.



























