Descripción
Exquisita consola francesa de estilo y época Napoleón III en madera de palorosa y mármol. Mueble alto, esbelto y ligero, de silueta ondulada. Bajo el sobre de mármol, tres pequeños registros repartidos de manera horizontal y perfilados con marquetería. Patas altas y estrechas, rectas pero con terminación en cabriolé. Ornamentado con herrajes y sablots. El sobre de mármol de la parte superior muestra bordes moldurados, mientras que el inferior sirve de repisa baja adicional. Ambos en tonos tierra, entre rojizos y beiges. Los laterales son abiertos, y un gran espejo ocupa el fondo del mueble, lo que otorga ligereza visual y contribuye a aumentar visualmente la iluminación del espacio en el que se ubique. Perfecto para una entrada, como mueble recibidor o para la sala de estar.
Firmado y numerado “H 4535”, procedente de un prestigioso taller de ebanistería ubicado en la zona de la Rue du Faubourg Saint-Honoré, zona emblemática de París. Históricamente ha sido considerada una de las calles más elegantes del mundo y allí se han alojado algunos de los talleres, sedes y tiendas más exclusivos. Algunos ejemplos: en el número 55 se ubica el Palacio del Elíseo, originalmente Hôtel d’Évreux, finalizado y decorado en 1722; usado por el gobierno de Napoleón desde 1808; en la actualidad es la residencia oficial del presidente de Francia. En el n.º 24, tienda flagship de Hermès, fundada en 1837 y situada en esta dirección desde 1880. En el n.º 56: oficinas de la edición francesa de la revista Vogue en el Edificio Publications Condé Nast; además de varios hoteles de lujo y marcas reconocidas.
Estilo y época Napoleón III o Segundo Imperio
El estilo Napoleón III o Segundo Imperio recibe su nombre debido a que nació en Francia en aquel momento. Estrictamente, el Segundo Imperio fue proclamado en 1852 y terminó en 1870, dirigido por Luis Napoleón Bonaparte como emperador de los franceses, aunque en el sentido artístico se extiende unos años más (hasta 1880). Dicho estilo tuvo una gran acogida entre la burguesía francesa. El propio emperador estuvo involucrado en el desarrollo artístico del momento, aunque más ligado con la arquitectura. Sin embargo, es a la emperatriz Eugenia a quien se le debe la evolución de las artes decorativas.
Aunque se inspira en los estilos del pasado, empezando por la Antigüedad Clásica, el Renacimiento, incluso en el Luis XVI, muy querido por Eugenia, la característica más representativa del estilo es la suntuosidad y ostentación, aspirando siempre a mostrar la riqueza y opulencia.
No es un estilo diseñado específicamente para el Segundo Imperio, sino una recuperación de los diferentes grandes estilos franceses de los siglos anteriores, una especie de recopilación de las tendencias decorativas francesas. Se hace especial referencia al Luis XIV, Luis XV, Barroco y Rococó, y poco a poco el Luis XVI, de base eclecticista. En definitiva, los estilos decorativos que habían posicionado a Francia a la cabeza del interiorismo y diseño de mobiliario en Europa, tanto por calidad como por originalidad y belleza.




























