Descripción
Extraordinario armario o gabinete de erudito en madera de olmo, de finales de la dinastía Qing. También llamada Imperio Qing o dinastía manchú, fue la última dinastía imperial china, que gobernó el actual país entre los años 1644 y 1912. El imperio multicultural Qing duró casi tres siglos y formó la base territorial para el Estado chino moderno.
El armario de erudito, conocido en chino como shugui o wenfanggui constituye una de las piezas más representativas del mobiliario doméstico culto de la China imperial, particularmente asociado con la figura del letrado confuciano. Estos muebles, que alcanzaron su mayor desarrollo durante las dinastías Ming (1368–1644) y Qing (1644–1911), formaban parte esencial del estudio o gabinete del erudito, espacio destinado a la lectura, la caligrafía, la pintura y la contemplación intelectual. Cumplía una función doble: práctica y simbólica. En el plano funcional, servía para almacenar libros, manuscritos, pinceles, piedras de tinta, sellos y objetos de escritorio. Desde una perspectiva simbólica, el armario representaba el estatus moral e intelectual de su propietario. En la tradición confuciana, el estudio doméstico no era solo un espacio físico, sino un ámbito de cultivo personal y refinamiento espiritual.
Aunque se trata de una única pieza se compone de dos cuerpos diferenciados, que se elevan sobre cuatro esbeltas patas, unidas por un estante inferior. En la parte superior, se despliegan cuatro puertas alargadas, con un fino trabajo de celosía en la zona central. La parte inferior presenta dos pequeños registros, en uno de ellos se encuentra el sello del mueble, y dos grandes puertas correderas también de celosía que ocultan el estante interior. Paneles calados a los laterales. Tiradores de bronce cepillado. El diseño es equilibrado y estrictamente simétrico, característico del mobiliario chino de la época.
Durante la dinastía Qing, el mobiliario alcanzó un alto nivel de refinamiento y en este mueble se reflejan varias características del periodo: decoración opulenta, formas curvas, tallas de motivos simbólicos… Este tipo de piezas formaban parte del mobiliario de las clases sociales altas, como los funcionarios imperiales o los terratenientes.
Actualmente resulta un mueble muy decorativo, perfecto para guardar las vajillas o para situarlo como pieza protagonista de un gran recibidor o sala de estar. ¡Una oportunidad única para adquirir una pieza digna de museo!



































