Descripción
Exquisito óleo sobre tabla del pintor francés Fernand Quignon, el seudónimo de Ferdinand Just Quignon, pintor paisajista nacido en París en 1854. Hijo de un ebanista, inicialmente trabajó en la empresa de la familia como diseñador de muebles y dibujante. Apasionado por el dibujo y el grabado, decidió vivir su sueño y se convirtió en pintor exponiendo por primera vez en el Salón de los Artistas Franceses de París en 1880, con tan solo 25 años.
Pintor a caballo entre el impresionismo y el postimpresionismo, se vio profundamente influenciado por sus numerosas estancias en Pont-Aven (1880-1883). Allí conoció a numerosos artistas, entre ellos a Schuffenecker, quien a su vez le presentó a Gauguin. Gradualmente, su pintura, sin dejar de estar arraigada en el clasicismo de sus temas, comenzó a incorporar tonos vibrantes y muy personales, así como fuertes contrastes.
Como demuestra este paisaje, la obra de Fernand Quignon es una verdadera sinfonía de luz, caracterizada por su magistral dominio de la pintura au plein air (al aire libre). En esta obra se representa un campo de trigo antes de su siega, con un personaje al fondo del camino. El paisaje transmite calma, serenidad y armonía gracias a la paleta de colores utilizada y el equilibrio de la composición. Marco de madera tallada y dorada de la época.
El impresionismo, nacido en Francia en el último tercio del siglo XIX, fue un movimiento artístico definido esencialmente a través de la pintura. Se caracterizó principalmente por perseguir como máxima aspiración el plasmar la luz de un instante concreto en las obras, para lo que se valía de una pincelada disgregada, matérica y muy rápida. Por otra parte, se centra en la plasmación de la belleza del paisaje, sin un mensaje o denuncia aparente, aspecto que le relaciona con el postimpresionismo.




























