Descripción
Delicados y refinados pendientes de esferas de filigrana encadenadas en plata de ley, datados a principios del siglo XX.
Constan de tres esferas de filigrana de plata, encadenadas de menor a mayor, elaboradas artesanalmente con la técnica tradicional de la filigrana charra. El cierre es de tipo gancho o “hippie”. La plata se encuentra envejecida y en algunos puntos muestra ligeras deformaciones en las esferas que no afectan a su visión de conjunto. Este tipo de pendientes son muy populares en el folclore y las costumbres de Salamanca, España.
El origen de la filigrana
La filigrana es una técnica histórica de orfebrería muy utilizada en joyería artesanal. Consiste en rellenar espacios con finos hilos de plata y oro que se entrelazan para crear patrones y formar diseños huecos o un patrón similar al encaje.
La filigrana era una técnica de orfebrería utilizada en las civilizaciones antiguas. Los griegos, egipcios y etruscos la utilizaban para trabajar el oro y la plata. Los bizantinos perfeccionaron la técnica y crearon el conocido cloisonné o lustre bizantino. También se utilizaba en China e India para crear elementos decorativos. En la América precolombina, la orfebrería estaba muy extendida.
La filigrana de plata fue practicada por los árabes en España durante la Edad Media. Se extendió por toda la Península Ibérica y llegó a las colonias españolas en América.
En España, la filigrana ha seguido formando parte de la tradición joyera, especialmente en el sur, donde aún se pueden encontrar numerosos talleres de artesanos especializados en esta técnica; así como en las tradiciones folclóricas regionales para complementar la vestimenta tradicional y representativa de una región, como es el caso del folclore charro de Salamanca.
























